martes, 16 de marzo de 2010

LAS DOS CARRERAS DE MIGUEL


Las diferencias sustanciales en política de derechos humanos, clave para entender por qué este año habrá dos competencias –la primera en Vicente López y la segunda en Palermo– en el tradicional homenaje al alteta desaparecido Miguel Sánchez.

Por Gustavo Veiga

El espíritu con que nació la Carrera de Miguel nada tiene que ver con designar a Abel Posse como ministro de Educación, ni con las pistolas Taser de la Policía Metropolitana, ni con la UCEP que golpea a indigentes que duermen en las calles de la ciudad. Por eso, después de respaldar dos años la prueba a pesar de sus diferencias con el gobierno de Mauricio Macri, la Secretaría de Deportes de la Nación decidió restarle su apoyo. En cambio, acompañará una iniciativa de la Secretaría de Deportes bonaerense que organizará la maratón, bajo el mismo nombre, en el municipio de Vicente López.

Alejandro Rodríguez ocupa el cargo deportivo más alto en la provincia de Buenos Aires, y Francisco Irarrazával tiene una responsabilidad semejante en la administración porteña. El primero se formó como funcionario durante la gestión de Aníbal Ibarra, es un especialista en el tema y el ex jugador de rugby que integró Los Pumas, más nuevo en el tema, llegó al cargo de subsecretario de Deportes en diciembre de 2007 y estudió en el mismo colegio que el líder del PRO: Cardenal Newman. Ambos dan su punto de vista sobre una carrera emblemática que se transformó en dos.

“Los organismos nos apoyan”
Cuando Daniel Scioli le tomó juramento como secretario de Deportes en reemplazo del ex jugador de hockey Marcelo Garrafo el 9 de septiembre de 2009, ya tenía decidido que organizaría la Carrera de Miguel en cualquiera de los municipios bonaerenses. Alejandro Rodríguez conocía a la prueba desde sus comienzos en 2000. “Aníbal Ibarra la llevó a la ciudad de Buenos Aires cuando yo era su director de Deportes”, recuerda el secretario, quien también acompañó a Claudio Morresi en la planificación deportiva nacional.

El próximo domingo, a las 8.30, cumplirá su anhelo. La prueba se largará desde Vito Dumas y Melo, en el partido de Vicente López, escogido no por una razón azarosa, sino porque es el más cercano a la ESMA, donde el jueves 18 se hará la presentación de la carrera. Rodríguez asegura que están “militando” para que todo salga bien.

–Desde la provincia, ¿ustedes sostienen que el gobierno de Macri desvirtuó el sentido de correr por la memoria y los derechos humanos?

–Corremos para no olvidar. Es el principal objetivo. Por eso, desde esta gestión rescatamos la carrera. Pero notamos que el contenido central fue totalmente abandonado por el actual gobierno porteño y es necesario revestirlo con la lucha por los derechos humanos. Macri le dio un sesgo sólo deportivo, de color, que se da de patas con el sentido de la prueba. La suya es una gestión que trabaja para el olvido. Es un despropósito que la haga.

–¿Su iniciativa es respaldada por los organismos de derechos humanos?

–Sí, los organismos nos apoyan. En la conferencia de prensa que haremos en la ESMA el próximo jueves, estarán la presidenta de Abuelas, Estela Carlotto, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Duhalde; la secretaria de Derechos Humanos bonaerense, Sara Dorotier de Cobacho, y el secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi.

–Elvira Sánchez, la hermana de Miguel, nos dijo que no debería perderse la carrera en la ciudad de Buenos Aires. ¿Usted qué opina?

–Si se pierden la fecha y el espacio recuperarlos, podría costar mucho, aunque uno aspira a que Macri no gobierne tanto tiempo. Me parece razonable lo que dice Elvira. Aunque Macri tiene una política de derechos humanos que incluyó a su ministro Abel Posse cuando reivindicó a la dictadura y las escuchas de la Policía Metropolitana. Debería organizar carreras pero con Nike.

–¿Cuál es su concepción sobre el deporte y los derechos humanos cuando se hermanan en un evento como la Carrera de Miguel?

–Primero, entendemos que el deporte es un derecho. Como estado provincial somos garantes de que se cumpla con ese derecho y de que el deporte promocione la inclusión social, de que sea una herramienta para ayudar en la toma de conciencia: por ejemplo, para que se esclarezcan los crímenes de la dictadura militar.

“Un activo de la ciudad”
Cuando le comunicaron oficialmente la medida desde la Secretaría de Deportes que conduce Morresi, el subsecretario de Deportes porteño, Francisco Irarrazával, no se arredró. Y la emprendió, sin nombrarlos, contra “los que invocan la potestad de los derechos humanos. Si no nos quieren apoyar, igual la vamos a hacer nosotros”. Además, le puso fecha y todo: se largará en los bosques de Palermo el domingo 28. Una semana antes, el 21, al atleta desaparecido Miguel Sánchez, como a sus luchas, lo recordarán con una nueva carrera. Igual que en Roma, Barcelona, su Tucumán natal o el barrio de Villa España, en Berazategui, donde lo secuestró la dictadura militar el 8 de enero de 1978.

–¿Por qué cree que la Secretaría de Deportes nacional le quitó su respaldo a la Carrera de Miguel en la ciudad de Buenos Aires?

–Me llamó el subsecretario Marcelo Chames, que tuvo el gesto de hacerlo y contarme lo que habían decidido. Si en Nación consideran que hay menos derechos humanos en la ciudad que en el Gran Buenos Aires, no estoy de acuerdo. Dentro de los derechos humanos estamos todos. Pero me parece positivo que haya otra Carrera de Miguel. Aunque no comparta la razón por la que decidieron organizarla en la provincia.

–¿Qué significado tiene para usted la prueba?

–Es un activo de la ciudad y no del jefe de Gobierno. Es una carrera por la memoria y la justicia. Será la décima edición y la ciudad está llena de carteles y afiches en la vía pública difundiéndola. La idea es hacerla el 28 en Palermo, igual que en 2009. Este año pensamos que habrá menos gente porque el 21 se corre en la provincia. Aunque ojalá que ésta motive más a la del 28. Que haya un doble festejo me parece positivo. Y no me quiero meter en una discusión política.

–¿Por qué?

–Porque acá lo importante es que haya veinte carreras por Miguel. Si es así, mejor. Nosotros, cuando asumimos el gobierno, conservamos la prueba en el primer año de gestión. Y se ratificó la voluntad de continuarla y de que se hiciera de la manera más excelente posible. Yo la corrí en nuestro primer año de gobierno (hay crónicas que pueden dar fe), y se ratificó la voluntad de seguir haciéndola.

–¿Habló con los familiares directos de Miguel, como Elvira Sánchez?

–Sí, la llamé hace una semana y le pedí que fuera. Mi idea es que si hay dos carreras, que las dos sean importantes. Bienvenido sea. Se trata de un activo de la ciudad, como la colonia de vacaciones en verano. Ya conversé con el subsecretario de Derechos Humanos porteño, Edgardo Berón, y está todo encaminado. El objetivo es la recordación y la memoria. Entonces, digo yo: ¿qué mejor que se replique todo esto?

N. de la R.: Elvira Sánchez le adelantó a este diario que el 28 de marzo irá a Bariloche, donde se realizará otra edición de la carrera que lleva el nombre de su hermano, el atleta desaparecido.